varios dialoguitos y otro símbolo se llevó su camiseta


Leo Messi (alcanzó una marca en su gol número 73 en la Selección) de nuevo no se pudo ir feliz, pese a haber marcado un gol, golazo, a Chile. Fue el mejor jugador argentino pero no alcanzó y fue 1-1 en el debut en la Copa América, en Río de Janeiro.

Más allá de estar muy activo desde lo futbolístico, Messi tuvo sus charlitas con varios que no fueran de su equipo. Después del golazo de tiro libre, tuvo un cruce con buena onda con Maripán, ambos tapándose la boca para evitar la lectura de labios. Y hasta le tiró un mensaje a la distancia a Bravo, ex compañero suyo en el Barcelona, luego de clavársela en el ángulo.

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Después del penal cobrado por el árbitro al verlo en los monitores, convocado por el equipo VAR, le fue diciendo algunas cosas al colombiano Wilmar Roldán​ y uno de sus asistentes: no pudo evitar que marcara penal. Incluso le reclamó después de que metieran el gol en la mitad de la cancha y luego en el entretiempo.

Tan enfadado estaba Messi por el penal cobrado que incluso otra vez se quejó al final del partido, cuando el 1-1 era inamovible. Y ahí llegó el saludo de Bravo, como en Santiago del Estero: esta vez el 10 no se quedó con él, estaba de malhumor por el empate y siguió su camino, saludando a Galdames hasta hablar para la TV.

SONRISA AL IRSE DE LA CANCHA

En su recorrido al vestuario, a Messi lo frenó finalmente un viejo conocido. Y así como en Santiago del Estero había cambiado Messi camiseta con Alexis Sánchez (lesionado), ahora fue el turno de otro símbolo chileno: hubo trueque de casacas y abrazo con Arturo Vidal.

El final, Messi con Bravo.

El final, Messi con Bravo.

Alexis con Messi.

Alexis con Messi.

El reclamo de Messi a Roldán.

El reclamo de Messi a Roldán.

Maripán con Messi, en el final.

Maripán con Messi, en el final.



Tomado de Olé – Selección

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