Todos van de punto menos uno


Aparte de nuestra consuetudinaria manía de creernos los mejores en todo, el propio mundo del fútbol tiene siempre a Argentina como candidato en los grandes torneos. Se decía hace poco en esta pieza que esta vez, el favorito es Brasil. Y es esta Copa América quizá la que mayor consenso reúne en que la Selección no porta esa chapa.

Esto, junto con la importante renovación de caras y nombres que experimentó el equipo respecto del de los tres subcampeonatos seguidos, debería funcionar a favor. Ir de punto descomprime, y hay en la nueva base muchas cabezas frescas, libres de los estigmas que acompañaron el cierre del ciclo de la gran generación anterior.

En ese sentido va, también, el discurso del entrenador Lionel Scaloni, que le dijo recientemente a Olé que no puede ser que lo único que sirva sea salir campeón, cuando juegan muchos pero campeón sale uno solo.

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Lo que hace en algo dudar a los apostadores y oráculos del fútbol es que en Argentina juega Messi. Y si hay alguien en este plantel que sabe bien que estamos hoy ante otra realidad, justamente, es Messi. Pero, aunque se haya cargado en la espalda el liderazgo de un grupo rejuvenecido, es también quien llevará encima toda la presión del título que le falta.

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El título por el que ha perdido el sueño, se ha ilusionado y desengañado, lo arrastra como un karma que hasta, en algún momento, lo hizo dar un paso al costado, como sintiendo que se le imponía un destino y que el problema era él.

Debut y 3-0 coronado con el gol que Neymar le sirvió a Gabriel Barbosa. Brasil vuela (Foto Nelson Almeida / AFP).

Debut y 3-0 coronado con el gol que Neymar le sirvió a Gabriel Barbosa. Brasil vuela (Foto Nelson Almeida / AFP).

Con sangre virgen alrededor, renueva una vez y otra la ilusión de levantar una copa con la Selección y se manda de cabeza. Es desde ahí que ahora dice que “es el momento de dar un golpe”.

Y desde ahí que va a encarar este desafío en las hostiles tierras brasileñas, soñando con llevar otra vez a Argentina a una definición, y poder finalmente jugar la gran final que se debe y nos debe.



Tomado de Olé – Selección

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