Protesta social en Colombia obliga a la Conmebol a llevar partidos coperos a Asunción | Fútbol | Deportes


Juegos previstos esta semana de copas Libertadores y Sudamericana se disputarán en Asunción el jueves. Atlético Nacional, Santa Fe y La Equidad pierden localía.

Tres partidos que debían jugarse esta semana en Colombia por las copas Libertadores y Sudamericana fueron trasladados a Paraguay, en medio de la convulsión social que se registra en ese país.

Los encuentros Independiente Santa Fe-River Plate y Atlético Nacional-Argentinos Juniors, ambos por la Libertadores, así como La Equidad-Lanús, por la Sudamericana, se disputarán este jueves en Asunción, indicó Conmebol en un comunicado.

“La falta de garantías debido a los problemas de orden social” obligó a llevar los juegos fuera de Colombia, detalló La Equidad en un comunicado. Atlético Nacional y Santa Fe no se han pronunciado hasta el momento.

De momento, los partidos entre Junior y Fluminense por la Libertadores, y Tolima vs. Emelec por la Sudamericana, se mantienen en sus respectivas sedes iniciales: Barranquilla (norte) e Ibagué (oeste).

En Colombia se registran intensas protestas sociales desde hace casi una semana contra el gobierno del presidente Iván Duque que dejan una veintena de muertos, centenares de heridos y al menos 89 desaparecidos.

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El fútbol no escapa al estallido social, faltando 40 días para que el país reciba la Copa América 2021, que organizará junto con Argentina.

Caos y desabastecimiento

En la tarde del martes se presentaron bloqueos en las principales vías del centro y el suroeste del país, y las manifestaciones persisten en Bogotá y Cali, adonde las autoridades acusan desabastecimiento de combustible y militares patrullan las calles.

El fin de semana, manifestaciones en la ciudad de Palmira (suroeste) impidieron que Tolima disputara el encuentro de vuelta por los cuartos de final del torneo local contra el Deportivo Cali.

Y la ciudad de Armenia, adonde estaba programado el duelo entre Santa Fe y River, por la tercera fecha del Grupo D, se negó el lunes a acoger un partido de segunda división, alegando razones de orden público.

Medellín (noroeste) y Pereira (oeste), donde venían jugando sus partidos continentales Atlético Nacional y La Equidad también han sido escenarios de multitudinarias protestas.

Cali, sede del duelo entre América y el brasileño Atlético Mineiro por la Libertadores el 13 de mayo, se encuentra militarizada y es epicentro de la violencia.

En medio de las manifestaciones y los disturbios que les siguieron, la ONU, Unión Europea y Estados Unidos han denunciado un uso desproporcionado de la fuerza por parte de la policía.

A pesar de que el gobierno retiró la reforma tributaria que precipitó las manifestaciones, las protestas persisten y sus organizadores han realizado nuevas exigencias como la “desmilitarización” de las ciudades y el “desmonte” de la policía antidisturbios.

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Según el gobierno, la fuerza pública es víctima de agresiones orquestadas por los grupos armados que operan en el país tras más de medio siglo de un conflicto interno. La firma del acuerdo de paz con la guerrilla FARC en 2016 no cesó la violencia.

Aparte de las protestas, el país lidia con un tercer pico de la pandemia que obligó a Santa Fe y a La Equidad a buscar sedes fuera de Bogotá, adonde son locales.

Desde el 6 de marzo de 2020, Colombia registra más de 2,9 millones de contagios por COVID-19 y 75.627 muertes. (D)



Tomado de El Universo

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