«Messi está demostrando que muchos se equivocaron con él»


Lo conoce muy bien. Héctor Enrique, campeón del mundo con la Selección en el Mundial de México ’86, el hombre que le dio a Diego Maradona el pase previo al gol de todos los tiempos contra Inglaterra, también vio de cerca a Lionel Messi. Conoce su perfil más íntimo ya que fue ayudante de Diego en Sudáfrica 2010, equipo en el que el astro del Barcelona fue dirigido por el más grande de todos. «Lionel es un genio del fútbol, no hace falta ni aclararlo. Ojalá el día de mañana mi hijo y mi nieto jueguen aunque sea el 10% de lo que juega Messi. Es un monstruo. Y hoy es un espejo, un espejo muy importante para cada uno de sus compañeros. Está metido, está atento. A nosotros nos pasó con Maradona en el Mundial ’86. Era un espejo muy, pero muy positivo. Messi está atento, enchufado, corre, la pelea, las pide, se pone delante de la pelota para que el rival no juegue rápido, lo mismo que hacía Diego. Si ellos hacen eso, qué queda para nosotros, para el resto».

-¿Vos advertís que hoy Messi contagia al resto y eso eleva el nivel colectivo?

-Sí, es un monstruo, un genio, ¿Sabés lo lindo que debe ser que Messi te abrace o te diga “qué bien que jugaste”? Eso es lo que yo sentía cuando Diego me decía “qué bien que anduviste, Negro, cómo trabaste esa pelota”. Messi es un líder totalmente positivo. Y el líder no es precisamente el que tiene que hablar, gritar o dar órdenes. No. Los líderes positivos son los que tienen la pelota, la piden, gambetean para adelante. Esos son los verdaderos referentes. Ojalá a Messi se le de. Sé que él quiere ser campeón del Mundo más que nadie. Y sería un orgullo para nosotros, los campeones del ’78 y el ’86, que él pueda levantar la Copa.

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-Los que transmiten en la cancha…

-Exactamente, porque si vos hablás mucho afuera y en la cancha no demostrás, los demás no van a confiar mucho en vos.

-¿No te queda la impresión de que hoy Messi está disfrutando? Es como si se hubiese sacado una mochila de encima y eso le permitió soltarse…

Porque ya es más grande y sabe que esto de la Selección se acaba y lo quiere aprovechar al máximo. Messi no le debe nada a nadie. Messi ya nos dio mucho con su magia. Y hay muchos, como Di María, el Kun Aguero y Otamendi, que saben que esta es una de las últimas oportunidades que van a tener y la quieren aprovechar al máximo.

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-La generosidad es una característica de un buen líder y se ha visto en Messi un rol de asistidor. ¿Por qué se produjo ese cambio?

-Sí, Messi no juega para el lucimiento personal, sino del equipo. Un poco como Diego. Es feo comparar, pero la mirada es inevitable. Messi está demostrando que muchos se equivocaron con él, más allá de que logre o no el título. Recuerdo que cuando perdió la final contra Chile dijo que se quería alejar de la Selección. Yo siempre dije que había que prenderle una vela a la virgen para que siguiera en la Selección, pero en ese momento él tenía que pensar que hay muchos chicos que juegan al fútbol y que pagarían, no para jugar en la Selección, sino hasta para ir a conocer el predio de la AFA. Messi entendió todo eso y hoy es el jugador que queremos todos los argentinos.

Enrique, Maradona, Messi y Signorini en el Mundial de Sudáfrica 2010. (Foto: Reuters)

Enrique, Maradona, Messi y Signorini en el Mundial de Sudáfrica 2010. (Foto: Reuters)

-¿Qué te transmite cuando lo ves tan enchufado?

-Me da mucha tranquilidad y seguridad porque sé que va a resolver y lo va a hacer bien. Ve lo que otros no ven, mirá los pases que les dio a De Paul y Lautaro Martínez contra Ecuador.

-Siempre se le reclamaba que no jugaba en la Selección como en Barcelona. Ahora eso es al revés…

-Y sí, es así. Y tiene que jugar así, como está jugando. Libre, sin tener la obligación de defender tanto. Igualmente él lo está haciendo porque está comprometido con el equipo. Y también lo veo totalmente comprometido con lo que está trabajando el cuerpo técnico. No se ve eso de que, porque una jugada no le salió bien, se distrae. No, eso no pasa. Nada le corre el foco, nada lo saca del partido. Está al 100%. Lo veo rápido, hábil. Juega siempre en función colectiva.

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-Vos fuiste jugador y conocés la cabeza del futbolista. ¿En qué momento y qué pensás que lo llevó a hacer el click para que hoy veamos esta versión?

Creo que antes abusaba de su velocidad y habilidad y hoy juega más en función de equipo. Los años hicieron que tenga una mirada más colectiva. En el Barcelona desaparecía y cuando aparecía te liquidaba. Todo Barcelona jugaba en función de equipo y por ahí él tocaba dos o tres pelotas. Pero en esas dos o tres pelotas que tocaba los vacunaba a todos con su velocidad, habilidad y cambio de ritmo.

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-En la Selección hay una camada que se fue, hubo un recambio generacional. ¿Puede ser que eso lo haya situado de forma natural en este rol de líder que vemos hoy?

Lo que él está haciendo hoy antes quizá lo derivaba: “Total el líder es aquel, yo no”. Hoy él quedó como líder y responsable del plantel. Hay que darle un mérito al técnico y su grupo de trabajo, que hicieron el recambio que era necesario. Se formó un equipo con mediocampistas de buen juego, que les das una pelota y te devuelven una pelota. ¿Cuándo se vio el mejor Maradona? En el Mundial ’86, porque tenía mediocampistas que podían romper con gambeta, con velocidad, meter una bocha de tres dedos. Hoy Paredes, De Paul y Lo Celso juegan muy bien. Di María cuando entra también, me encanta cuando Ángel juega por adentro. Desde 2010 vengo diciendo que tiene que jugar por adentro. Va a terminar jugando por ahí y va a ser uno de los jugadores más importantes.

-¿Lo ves mejor rodeado a Messi?

Antes tenía que gambetear, meter el pase gol y también hacer el gol. Hoy esa responsabilidad pasa por lo que es la mitad de la cancha, porque todos juegan bien. Esto lo hablo muchas veces con Leandro Paredes: “Animate a ir más para adelante, no siempre hay que dársela a Messi. A Leo le va a servir que gambetees o que vayas rompiendo líneas en velocidad ya que quizás lo dejás mano a mano y él en el cara a cara liquida a cualquiera, como lo hacía Maradona. Nosotros a Maradona no se la dábamos siempre, sino cuando lo creíamos conveniente. Y ahí está sacando ventaja Messi. Cuando el equipo no la tiene, más allá de que él no roba muchas pelotas, se para en un lugar de la cancha en el que es importante para la recuperación.

-¿Vos advertís que tiene más socios en la fase de la construcción y gestación de las jugadas?

-Claro. Y además antes había como una obligación de dársela a Messi, algo que hoy no es tan así, más allá de que es tentador dársela a él. Pero veo que ahora el que tiene la pelota sabe que puede romper con gambeta. Antes teníamos muchos jugadores que recuperaban las pelotas que ellos mismos perdían. Hoy quizá no se recuperan tantas pelotas tirándose a los pies, pero cada uno ocupa y cubre su posición. Y veo un medio que cuando la tiene, genera. No se desesperan. De todas maneras, para mi gusto, todavía tienen que acelerar un poco más para adelante. Cuando tengo metros hacia adelante y tengo la facilidad para gambetear, lo tengo que hacer, como suele hacer Di María, que es un ran jugador de fútbol. Ángel tiene que jugar por adentro, asociarse con los jugadores de atrás y con Messi y los puntas. Y creo que sería fundamental trabajar la línea de tres, eso permitiría que lleguen los que van por afuera. Acuña lo hace muy bien, va para adelante y sabe. De Paul también está jugando muy bien.

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«DIEGO SE MARAVILLABA CON MESSI Y LO AMABA»

-Vos conociste a Diego y a Leo. ¿Creés que Messi fue el mejor homenaje en vida que tuvo Maradona?

-Sin lugar a dudas. Nosotros, cuando lo tuvimos en el 2010, a veces hasta Diego se maravillaba con algunas de sus jugadas, con cómo le pegaba a la pelota.

El Negro Enrique junto a Diego, en el Mundial de Sudáfrica 2010.

El Negro Enrique junto a Diego, en el Mundial de Sudáfrica 2010.

-Y mirá que había que hacer méritos para asombrar a Diego, ¿no?

-Claro, sí, ni hablar. Diego veía en Messi lo que él hacía. Ellos dos hacían cosas maravillosas con muchísima facilidad. Diego amaba a Messi, lo mimaba, lo protegía. Algunos boludos dicen cualquier cosa. Pero Maradona siempre amó a los jugadores de fútbol, y sobre todo a los que juegan bien.



Tomado de Olé – Selección

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