Los errores de Argentina en la jugada del penal


Es cierto que Argentina contó con varias situaciones de gol como para quedarse con el triunfo ante Chile, en su debut en la Copa América. Fueron 18 remates, el segundo partido con mayor cantidad de disparos en la era Scaloni. Tan cierto como que a la Selección le cuesta controlar el juego, especialmente cuando va ganando. Y la falta de funcionamiento, atada a la escasez de trabajo, se nota en algunas facetas, como en la recuperación de la pelota. La jugada que terminó en el penal a favor de Chile es un buen ejemplo de lo que debe ajustar el DT. Una secuencia de errores, producto de una mala presión en bloque y de fallas individuales en cuanto a decisiones y posicionamientos, sumado lógicamente a los méritos del rival para aprovechar esa situación, culminaron en el penal del 1 a 1.

Mirá el videoanálisis de Olé:

Como se aprecia en el videoanálisis, hay una cadena de errores individuales y colectivos que a la Selección le terminaron costando muy caro. Primero, una presión alta «blanda». Tener muchos jugadores en campo rival, ante la salida del adversario, no alcanza para robar la pelota. Se precisa de intensidad e inteligencia para saltar rápido y de manera coordinada a la presión. Se ve cómo Chile sale fácil del supuesto asedio argentino con un cambio de orientación. Ahí, el salto de Montiel sobre Mena no pareció la mejor opción. Sobre todo cuando el poseedor del balón se encuentra tan lejos, lo que hace que disponga de tiempo y espacio para pensar y resolver. Cuando llegó Montiel, la pelota ya no estaba… Quizás, el contexto pedía controlar la transición chilena en lugar de ir apresurado a presionar.

Mirá también

Luego, el viejo error de mirar la acción y olvidarse de la marca. De Paul estaba emparejado con Pulgar pero en cuestión de segundos, mientras Martínez Quarta también salía lejos y no llegaba a anticipar a Meneses, el volante chileno le sacó unos metros de ventaja, vitales para la progresión de la jugada. Fuera del lugar donde se desarrollaba la jugada, también pasaban cosas: Paredes nunca saltó a cubrir la espalda de De Paul. Otra opción del volante central era retroceder a mayor velocidad para tapar ese intervalo tan amplio que había quedado entre central (Otamendi) y lateral (Tagliafico). Paredes, finalmente, quedó a mitad de camino entre una cosa y otra.

Por otro lado, en el sector opuesto a la jugada, Arturo Vidal, quien había iniciado la acción en su propio campo, ya aventajaba a Lo Celso en la carrera hacia el arco argentino.

Mirá también

Otamendi, de buen partido, cometió un error grave: al recibir Pulgar, decidió correr hacia el arco de Dibu Martínez pero dándole la espalda a la pelota. No cerró línea de pase y quedó lejos de su marcación, aunque también hay mérito de Vargas, que aparenta ir hacia afuera y buscar el pasillo central rápidamente. En esa secuencia de errores tuvo que aparecer Tagliafico para cerrar a espaldas del central. El rebote que dio Martínez tras el remate de Vargas terminó llegándole a un Vidal que ya había recorrido la cancha de área a área, box to box, y libre de marcas, con Lo Celso mirándole la espalda.

Mirá también

«Estoy tranquilo porque tuvimos situaciones», expresó Scaloni en la conferencia de prensa, privilegiando sólo una mirada, la positiva. Seguramente, en su interior, deberá estar preocupado y ya ocupado en ajustar movimientos y comportamientos individuales y colectivos en ciertas fases del juego. Para que Argentina no sea sólo un equipo de jugadas.



Tomado de Olé – Selección

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.