La gran historia de vida del goleador Brandi


«Soy una persona tímida pero si llevase ese lado mío a la cancha sería difícil. Por eso, para jugar me transformo, soy otro”. Así, hace apenas unos meses, Alan Brandi se autodefinía en medio de la disputa del Mundial jugado en Lituania, donde Argentina perdió la final ante Portugal y no pudo revalidar su condición de campeón. Meses más tarde, el futsal le dio revancha a los integrantes del plantel. Porque pudieron festejar en Paraguay, ganando la Copa América por tercera vez en la historia. Fue por 1-0 ante los locales con el gol del mencionado Brandi, siempre atento, con su alma de goleador.

A continuación, en Olé, vamos a revivir parte de la nota a Brandi en 2021 para que puedan conocer un poo más al protagonista, con una particular historia de vida.

La alegría de Brandi y el festejo a lo Messi.

La alegría de Brandi y el festejo a lo Messi.

-¿Cómo naciste en España con papás argentinos?

Mis papás Marcelo y Roxana se fueron a vivir a España siguiendo a mi abuelo Jorge, quien fue el primero en emigrar a Canarias a probar suerte. Y, bueno, al poco tiempo nacimos mi hermana Gisella y yo. Mi abuelo se fue a esa ciudad porque le dijeron que hacía falta dentistas, que era su profesión, que ganaban bien y había calidad de vida. Le fue muy bien y lo siguió la familia.

-Viviste en varias ciudades, ¿no?

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-Sí, hasta los 10 años en las Palmas de Gran Canaria, después nos mudamos a Alicante y con 18 me fui a estudiar Periodismo a Madrid. Una vez recibido, empecé mi carrera profesional en el futsal en Santiago de Compostela (parte de La Coruña) y luego la seguí en Lisboa, en Italia y desde el 2017 en Jaén, otra vez España. Soy un poco un trotamundos, de todos lados, y al mismo tiempo no soy de ninguno. Mi destino parece haber sido viajar y que bueno porque conocí distintas culturas y formas de vivir. Fueron todas buenas experiencias.

-Con amor a la Argentina…

-Sí, me transmitieron ese sentimiento mis papás. Siempre estuve muy ligado a la Argentina porque también teníamos gran parte de la familia allá. Nos visitaban mucho ellos y a veces nosotros.

Alan nació en España pero siempre pensó en jugar para Argentina.

Alan nació en España pero siempre pensó en jugar para Argentina.

-¿Tenías presente la cultura argentina allá?

-Obvio. Todos los días 29 comíamos ñoquis. Mi paladar es completamente argentino. Soy loco por la carne, la pizza, que la mejor es la argentina, y el dulce de leche. Ahora no puedo por la dieta, pero, si no, con una cuchara me lo mando todo de una. Los panqueques, los alfajores. Todo lo dulce. Tengo suerte durante la temporada tener esto bastante lejos porque me gusta mucho. También, cuento con la pasión por el fútbol. En España lo son, pero un poco más en Argentina. De chico vivía con una pelota y tenía locura por Boca, Barcelona y nuestra Selección, y si perdían lloraba, ja, ja. Mis ídolos eran Rivaldo y Riquelme.

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-¿Y cómo surgió la posibilidad de jugar para la Selección en 2015?

-Mi papá me preguntó: ‘¿querés que me ponga en contacto con AFA para intentar que juegues para la Argentina’. Obvio’, le respondí. Así, habló con el dirigente Leo Gaudio y él le dijo a Diego Giustozzi (DT de ese entonces de la Selección). Siempre tuve la ilusión de jugar para Argentina.

-¿Conociste La Bombonera?

-Sí. Toda mi familia es bostera, siempre me traían la nueva camiseta a España, y mi papá y mi tío me insistían siempre: ‘No te podés morir sin ir a La Bombonera’. Fui a miles de canchas pero el ambiente del estadio de Boca es algo único.

Alan con sus papás Marcelo y Roxana, ambos argentinos, y su hija Noa.

Alan con sus papás Marcelo y Roxana, ambos argentinos, y su hija Noa.

-Vos, que venís de afuera, ¿cómo ves la situación actual del país?

-Hace siete años que voy viajando constantemente. Estuve hace dos meses y vi a la gente muy desgastada y al país en lo económico peor que nunca. Un hombre me dijo: ‘Yo estoy grande, si no me iría a Europa porque esto es inaguantable’. Y así todos. Algunos me contaron que tienen familiares que ya se fueron. Me di cuenta también por la moneda. Siempre hubo diferencia, pero nunca tan grande como era. Me da todo tristeza. Que el argentino tenga que trabajar muchísimo para que le paguen muy mal.

-Sos fanático de Messi…

-Sí, tengo locura por Messi. Soy más hincha de él que de todo, que de la Selección. Tengo dos cuadros suyos con los balones de oro que los suelo poner al lado de la televisión para los partidos importantes. Me peleo con mi mujer porque me los esconde. Lo defiendo siempre ante cualquier crítica. Por eso, cuando jugué en Portugal discutía fuerte todos los días con los compañeros que decían que Cristiano era mejor. Y ahora en España hablan mal de él en joda para calentarme. Me cargaron en cada eliminación del Barcelona de la Champions o cuando Argentina no podía ser campeón.

-¿Qué le decías a los que te decían que Cristiano era mejor que Messi?

-Yo entiendo el fútbol de otra manera y no hay con que compararlo a Messi. Tiene unos números impresionantes pero él es mucho más que eso, es espectáculo. Es el mejor por lo que genera adentro de la cancha. El fútbol aparte de números es diversión y él en cualquier momento te sorprende, genera algo diferente. Sigue sorprendiendo. Después, creo que ningún jugador tuvo tantos años en este nivel y que no se va a repetir porque es muy difícil. Es un 10 con números de 9. Muchas veces lo comparan con Cristiano que es un goleador y en la mayor parte de su carrera vivió en el área. Messi la agarra en media cancha y tiene números de goleador. Y lo que me conectó mucho con él es que siempre siendo muy bueno mantuvo la humildad. Lo admiro como jugador y que siendo el mejor durante tantos años tenga esa humildad, ese comportamiento. Como cuando paró a los jugadores de la Selección que querían cargar a Brasil después de ganar la Copa América.

La camiseta del Barsa que tiene Alan con la firma de un Messi que recién iniciaba su carrera.

La camiseta del Barsa que tiene Alan con la firma de un Messi que recién iniciaba su carrera.

-¿Te lo cruzaste en Ezeiza?

​No, y ésa es mi gran frustración porque sé que algunos compañeros se lo cruzaron y yo no. Agarré la parte en la que dejó la Selección y ahora con el tema del Covid es imposible. Tengo que cumplir ese sueño. De verlo y sacarme una foto. Bueno, cuando recién arrancaba en Barcelona en 2005 estuve con él con un amigo. Leo entrenaba sólo en un campo anexo que había al lado del Camp Nou y cuando terminó y se iba para el vestuario lo paramos. Charlamos unos minutos y nos firmó camisetas. Bah, mi amigo y él porque como te dije soy tímido, ja, ja. No era la época de las cámaras. Sería una locura tener una foto con ese joven Messi. Ya se hablaba de que había un chico que jugaba bien pero no era famoso. Yo lo conocía de un articulo que me pasó un tío.

-¿La camiseta de Messi firmada la seguís teniendo?

-​Sí, está en la casa de mis padres en España.

-¿Tu mujer e hija son portuguesas?

-Sí, tanto mi mujer, Ana, que la conocí jugando en Lisboa, como mi hija Noa (5 años), que nació unos meses antes de que nos fuéramos del país. A ella no le quiero imponer nada. Me gusta que conozca. Le explico por qué juego con la Selección Argentina y dónde está el país. Que su mamá es portuguesa, sus abuelos argentinos, yo con la doble nacionalidad. Además, mi suegra vive en Suiza. Somos bastantes internacionales, ja, ja. Tiene la camiseta de la Selección. Pero está más con las muñecas. Le gusta ir a ver mis partidos aunque se la pasa con las amigas.

-¿Por qué estudiaste periodismo?

-​Vocación. Me gusta mucho escribir y leer, sobre todo, los diarios deportivos. Ya de chico tenía claro que me quería dedicar a eso, principalmente a la rama deportiva. Escribo cosas que ni siquiera publico. Disfruto mucho de hacerlo. No me pude desarrollar por completo, pero durante la carrera estuve haciendo algunas prácticas en empresas, como el diario el Mundo, que es uno de los más importantes de España. Por suerte no tuve que decidir entre el periodismo y el futsal porque si hubiera tenido que hacerlo creo que me habría quedado con el periodismo. Es que tenía claro que eso iba a hacer y el futsal era un hobby. Pude mantener las dos cosas. Tenía claro que tenía que terminar la carrera. 

Brandi en la redacción de El Mundo de España

Brandi en la redacción de El Mundo de España

Jugador, periodista y tenés una academia de futsal…

-Sí, ja, ja. Es una escuela para ayudar a los chicos de 6 a 15 años a mejorar. La llevo acabo con mi compañero de equipo Mauricio Da Silva, en Jaén. La desarrollamos en una semana en verano y a veces en Navidad desde hace algunos años. También abrí hace un año con mi señora una empresa de belleza. Le doy un apoyo moral y la ayudo con los trámites.

-Jugaste siempre en Europa, pero, no estás salvado. ¿Ya pensaste en qué harás al terminar tu carrera? ¿La empresa de Belleza solamente?

-​Claro, no estoy salvado. Es muy dificil después del futsal no hacer nada más salvo cracks como Falcao o Ricardinho. Tengo presente la situación porque sé que no es cómo los futbolistas, que si hacen medianamente las cosas bien, después pueden no trabajar. A mi me gustaría dedicarme al periodismo deportivo, que es mi verdadera pasión, y sería lindo seguir ligado al futsal. Pero, no me la voy a jugar toda a una carta porque sé que el día que deje el futsal me puedo encontrar un vacío grande. Tengo algunos proyectos en mente, la academia no es algo de lo que pretenda vivir, sino como un hobby. Sí, la empresa con mi mujer.

-¿Cómo explicás tu gran presente en la Selección?

-Hay gente que nace con un don pero en mi caso es por trabajo y persistencia porque  debuté tarde, con 23 años, y trabajé por años lo táctico para estar al mismo nivel que mis compañeros. Soy apasionado, me alimento bien y miro lo mental.

Alan Brandi con su mujer Ana e hija Noa

Alan Brandi con su mujer Ana e hija Noa



Tomado de Olé – Selección

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