El “Día del Arquero” existe: cuáles son las leyendas que le ganaron al dicho popular y por qué se celebra dos veces


No solo existe el Día del Arquero, sino que en la Argentina llega por partida doble: el 14 de abril y el 12 de junio. La primera fecha se extiende globalmente y refiere al día en que nació Miguel Calero, un futbolista colombiano, nacido en 1971, que registra en el ámbito deportivo de su país el récord por haber jugado 945 partidos oficiales. Además, disputó seis ediciones de la Copa América con la selección de Colombia.

Calero, de extensa trayectoria, atajó en el Sporting de Barranquilla, Deportivo Cali, Atlético Nacional de Colombia y Pachuca de México, club del cual es ídolo y donde atravesó un complicado momento de salud: en 2011, cuando disputaba su undécima temporada consecutiva en la institución, fue diagnosticado con una trombosis venosa en el brazo izquierdo y tuvo que alejarse de las canchas. Un año después, en diciembre de 2012, y tras un grave deterioro de su salud, murió producto de un accidente cerebrovascular.

Miguel Calero
Miguel CaleroArchivo

Cuna de grandes arqueros como Ubaldo Matildo Fillol, Hugo Orlando Gatti, Carlos Barisio, Miguel Ángel Santoro, Rogelio Domínguez, Antonio Roma, entre otros, la Argentina tiene su propia conmemoración para los defensores del arco. Por iniciativa del Senado de la Nación, en el territorito nacional el Día del Arquero se celebra el 12 de junio. Se decidió que fuera aquel día para conmemorar el natalicio de Amadeo Carrizo, de carrera memorable en River, quien -con 546 partidos entre los años 1945 y 1968- se convirtió en el jugador con más presencias en el club millonario.

Amadeo Carrizo, una leyenda de River
Amadeo Carrizo, una leyenda de RiverLA NACION

Tarzán, como se lo apodaba, fue un adelantado para la época. A un puesto al que solo se le exigía atrapar la pelota cuando iba al arco, Amadeo le agregó virtudes como el achique, clave para obstaculizar el ángulo de remate de los atacantes; jugar adelantado a la línea de fondo, para estar mejor posicionado y así salir a cortar los envíos aéreos que caían al área; y, por sobre todas las cosas, marcó un precedente en el ámbito doméstico al ser el primero en su puesto que utilizó guantes en sus manos: en las décadas del 40 y del 50 esto era visto como una rareza y hasta como si uno quisiera hacerse ver como alguien distinto. El consejo de la protección fue brindado por otro referente: su colega ruso Lev Yashin, que -creer o reventar- también murió un 20 de marzo.

En la vida cotidiana, existen dichos, frases o relatos populares para darle un tinte cómico a una expresión. A pesar de tener una fecha establecida en territorio argentino y otra a nivel mundial, en la cultura popular se menciona al Día del Arquero como un hecho futuro de improbable realización o para graficar algo que jamás sucederá.

A pesar de que esta frase quedó grabada en la gente, la conmemoración se estableció para todos los 12 de junio por iniciativa de un legislador, el senador por Río Negro Jorge Banicevich, quien determinó: “Institúyese el 12 de junio de cada año como Día Nacional del Arquero de Fútbol en conmemoración del natalicio de Don Amadeo Raúl Carrizo, ocurrido en 1926 en la ciudad de Rufino, provincia de Santa Fe”.

En general, en un equipo de fútbol, los titulares forman del 1 al 11. El primer dorsal siempre se le atribuye al arquero, quien -además- luce una indumentaria de color diferente al resto de los jugadores de campo.

Con la evolución del puesto, los arqueros se animaron a utilizar otra numeración y, en la historia del fútbol argentino existen dos casos emblemáticos de esto. El primero es el de Ubaldo Matildo Fillol, gloria de River, Racing y de la Selección Argentina, quien utilizó el número “5″ para atajar en el Mundial celebrado en el país en 1978, en el que el equipo de César Menotti logró su primera estrella en el escudo.

Ubaldo Fillol, con la camiseta número "5" en la selección argentina
Ubaldo Fillol, con la camiseta número «5» en la selección argentina

Más cercano en el tiempo, Ignacio González redobló la apuesta y fue designado con la “10″ en el combinado nacional que disputó la Copa América de 1997 en Bolivia. Esta historia tiene como protagonista a Daniel Passarella, por ese entonces director técnico, quien decidió entregar la numeración de los jugadores en orden alfabético, tal como había hecho Menotti en la cita mundialista de 1978. El mítico número es el que portó en su espalda Diego Armando Maradona y, actualmente, Lionel Messi.

Ignacio González con la mítica número "10" en la selección argentina que disputó la Copa América 1997
Ignacio González con la mítica número «10» en la selección argentina que disputó la Copa América 1997



Tomado de LA NACION

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