del saludo a Olé a su lucha, Mina, Messi y más…


Emiliano Martínez, a una semana de haber ganado la Copa América con Argentina, habló con Olé y reveló sus sensaciones, sus emociones, sus expectativas, su altísima consideración con Lionel Messi. El arquero del Aston Villa, ya en su casa de Birmingham junto a su esposa Mandinha y sus hijos, Santi y Ava, a quien conoció al llegar, también saludó al diario por sus 25 años.

El saludo a Olé

Emi también se refirió positivamente a Scaloni. «Conoce más que nadie lo que es la Selección. Planea muy bien los partidos, te da un plan en cada juego. Nunca avisa quién va a jugar, siempre te tiene físicamente a lo máximo y te hace crecer cada día con el plan que tiene en cada partido. Tiene al grupo muy unido, que eso es muy difícil de hacer, con los jóvenes, la nueva y la vieja camada. Y confía plenamente en sus jugadores, eso es lo máximo para un futbolista. Que confíe en un jugador que la gente no conocía, él confió, él los metió. Yo creo que él se merece la Copa más que nadie. Yo creo que, después del diez, el entrenador es el que más se merece el elogio de los argentinos, lo que hizo es algo descomunal».

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Su postura con el DT

También, fue muy contundente en su valoración de Lionel Messi. «Que ponga en una foto ‘es un fenómeno, ¿cómo no le voy a rendir en la final? Le quiero dar la vida, me quiero morir por él. Lo dije hace cuatro o cinco meses, dije que prefería que la Copa América la ganara él antes que yo. Y es la verdad. Como todo argentino. Los brasileños para mí querían que Argentina ganara la Copa sólo por Messi. ¿Y un argentino no va a querer que gane Messi? Ya está, él se la dio y ojalá que le podamos dar el Mundial».

El video de su admiración por Leo

Incluso, potenció a Leo al nivel de un superhéroe de historieta. «Soy un hincha argentino que logré mi sueño de los cinco años. No paré de luchar hasta lograrlo. No sé cuántas Copas América y mundiales iba a jugar Leo. Haber jugado una con él ya para mí… Cuando debuto en la Copa América con él digo “logré mi sueño”. Y después ganarla, eso no lo podés pensar o imaginar. Vos querés jugar con el mejor del mundo y verlo jugar de atrás me generaba una seguridad y me hizo una mejor versión. Vos decís: “Él hacía entusiasmar a los jugadores”. A mí también, y soy arquero. Ojalá hubiera jugado todos los partidos en una liga con él y sería mucho mejor arquero. Yo me fui 45 días con la Selección, antes había terminado una gran temporada en el Villa en la que mejoré muchísimo, pero con la Selección aumenté un 10% o 15% lo que soy hoy. ¿Viste cuando ves Dragon Ball Z cuando sos chico? Soy Vegeta, y cuando jugué con Messi me hice Súper Saiyajin».

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Su comparación de Leo con un superhéroe

Los tres penales que atajó ante Colombia quedarán en el recuerdo colectivo no sólo porque se trató de la semi del torneo que ganó Argentina. También, por las frases que les dirigió a los rematadores. Hubo críticas por eso. «Me entran por un oído y me salen por el otro». Y lo argumentó: «A los que no les hablé es porque no les vi esos nervios y me concentré más en la pelota. Pero cuando vi que me miraban, vi los penales contra Uruguay, vi que a ellos les gustaba el faranduleo… Bueno, a ver qué tanto te gusta. Nada más que por eso. El festejo fue más por lo que yo pasé durante mi carrera profesional, que me descargué en el festejo, pero no fue nada personal. Yo le escribí a Yerry Mina, que le ofrecía disculpas, que la verdad, no fue nada personal, y que lo de hablar fue algo para hacerme fuerte».

Su postura por el perdón a Mina

Una sorpresa fue que confesó que siendo jugador del Getafe, temporada 17/18, pensó en dejar el fútbol. Así se lo explicó a Olé: «No sabía el camino. Llegué a un momento en que dejé de mirar fútbol, no sentía el amor que sentí toda mi vida. Fui a un préstamo en el que la pasé mal, en el que no jugaba y al no jugar me volví loco. En todos los préstamos que había ido, había jugado. Y le dije a mi mujer, una noche… El problema no es que no estoy jugando, puedo jugar y me puedo lesionar. El problema es que no amo al fútbol. Me preocupé, tuve noches en que pensé en volver a Londres, mismo con contrato con Getafe. Todo eso me hizo más fuerte, crecí. Hoy estoy parado en la cima, que también es muy fácil caerse.no sabía el camino. Llegué a un momento en que dejé de mirar fútbol, no sentía el amor que sentí toda mi vida. Fui a un préstamo en el que la pasé mal, en el que no jugaba y al no jugar me volví loco. En todos los préstamos que había ido, había jugado. Y le dije a mi mujer, una noche… El problema no es que no estoy jugando, puedo jugar y me puedo lesionar. El problema es que no amo al fútbol. Me preocupé, tuve noches en que pensé en volver a Londres, mismo con contrato con Getafe. Todo eso me hizo más fuerte, crecí. Hoy estoy parado en la cima, que también es muy fácil caerse».

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Cuando pensó en dejar de jugar

​​Una anécdota muy simpática fue sobre sus partidos de truco en la concentración. «Marchesín, Musso y yo contra Messi, Paredes y De Paul, prácticamente 20 ó 30 noches jugamos al truco. Leo es un pibe normal, un tipazo y alguien que realmente quería algo con la Selección, más que nadie con la Selección. Y nos transmitía eso a nosotros, a la nueva camada, las ganas que tenía el animal este de ganar algo, ¿cómo no vamos a querer ganar algo nosotros? 

-¿Muy mentiroso Leo en el truco?

-Lo que ligaba era impresionante… Nos sacaron diez mil dólares, jaaaa. No, no sé cuánto nos sacaron pero jugábamos tres partidos a cien dólares y me dejé el viático… Nos ganaban siempre. Ligaba mucho, pero decíamos “perdimos contra Messi, qué le vas a hacer…”.

El video sobre los partidos de truco

Otra respuesta simpática resultó sobre los tatuajes. «Tengo un tatuaje de mi familia atrás, que me falta agregar a la bebé. Después veré, no sé. Capaz que me hago un “Dibu, mirá que te como”. Primero quiero poner a mi hija, después veré».

Su posible tatuaje

Emi también habló por el impacto que se generó en los hinchas.​»Me empecé a dar cuenta con los memes. La gente se volvió loca con lo que había hablado. Pero para mí era algo muy normal. La gente que me conoce sabe la clase de persona que soy, cómo soy, no cambio por nada. Soy un enfermo y un apasionado de lo que hago y un luchador sin límite. Y obviamente, sin gente se escucha todo lo que se dice dentro de una cancha. Lo que yo dije no es nada del otro mundo, que al que está por patear le sigo hablando. No se había visto nunca, pero es algo que uso yo no para neutralizar a los otros, sino para darme emoción a mí, para estar motivado. Pero después soy consciente que la gente estaba loca porque había atajado tres penales en cinco, cuatro en seis con el de Chile. Pero yo sabía que hacía seis partidos que estaba jugando en la Selección Nacional, o siete nomás. No había ganado nada, no había conseguido nada. Ir a una final y ser un desastre, ¿qué vale? No vale nada. La gente quedó mucho mejor porque se ganó la final, con la semi que tuve la suerte de atajar tres penales en cinco. Ahora sí, quedó como la frutilla arriba del postre. Pero si yo soy un desastre en una final, o digo ‘yo ya lo logré, me conoce todo el mundo’, perdés la final y no sirve de nada. Por eso mi mente estaba fría y estaba realmente entusiasmado de que era este partido solamente. Dejé de lado la prensa, la gente, los memes… todo, y me focalicé en que tengo que hacer lo mismo que estaba haciendo en el Arsenal, el Reading o el Aston Villa. Y la verdad, crecí mucho mentalmente y físicamente y hoy en día me siento cada vez mejor y voy a seguir mejorando.

El impacto del título

La entrevista completa



Tomado de Olé – Selección

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